25 março 2010

Saudade da Patagônia

"... el paso de la cordillera de los Andes está grabado en mi alma como uno de los momentos de revelación de mi existencia. Ahora y en otros tiempos desesperados, cuando intento recordar oraciones y no encuentro palabras ni ritos, la única visión de consuelo a que puedo recurrir son esos senderos diáfanos por la selva fría, entre helechos gigantescos y troncos que se elevan hasta e cielo, los abruptos pasos de las montañas y el perfil filudo de los volcanes nevados reflejándose el el agua color esmeralda de los lagos. Esar en Dios debe ser como estar en esa extraordinaria naturaleza. (...) Aspiro el aire limpio, helado y húmedo de lluvia, se me hunden los pies en una alfombraa de barro y hojas podridas, el olor de la tierra me penetra como una espada, hasta los huesos. Siento que camino y camino con paso liviano por desfiladeros de niebla, pero estoy siempre detenida en ese ignoto lugar, rodeada de árboles centenarios, troncos caídos, pedazos de cotezas aromáticas y raíces que asoman de la tierra como mutiladas manos vegetales. Me rozan la cara frimes telarañas, verdaderos mantales de encaje, que atarvesian la ruta de lado a lado perlados de gotas de rocío y de mosquitos de alas fosforescentes. Por aquí y por allá surgen resplandores rojos y blancos de copihues y otras flores que viven en las alturas enredadas a los árboles como luminosos abalorios. Se siente el alimento de los dioses, presencias palpitantes y absolutas en ese ámbito espléndido de precipicos y altas paredes de roca negra pulidas por la nieve con la sensual perfección del mármol. Água y más água. Se desliza como delgadas y cristalinas serpientes por las fisurass de las piedras y las recónditas entrañas de los cerros, juntándose em pequeños arroyos em rumurosas cascadas. De pronto me sobresalta el grito de um pájaro cercano o el golpe de uma piedra rodando desde lo alto, pero enseguida vuelve la paz completa de esas vastedades y me doy cuenta que estoy llorando de felicidad. Ese viaje lleno de obtáculos, de ocultos peligros, de soledad deseada y de indescriptible belleza es como el viaje de mi própria vida. (...) A lo largo de mi vida he buscado una y otra vez la emoción que me produce el bosque, más intensa que el más perfecto orgasmo o el más largo aplauso."

Isabel Allende

2 comentários:

  1. eiii que hermoso escribe Isabel Allende... encantador e inspirador....
    saludos chicas....
    su vecina del 15 XD

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